Han pasado unas nuevas elecciones generales, las del pasado 26 de Junio de 2016. Que vienen derivadas de otras, unos pocos meses atrás, las del 20 de Diciembre de 2015.
Y lo dejo bien remarcado, porque para las fechas, soy algo olvidadizo, y mejor, sentirse amparado por la facilidad de lo escrito.
Pensé, al día siguiente de las elecciones, soltar toda la carga emocional mantenida durante tantas horas del domingo 26 de Junio. Pero por otro lado pensé, que mejor sería dejarlo para hoy martes 28, después de tener algunos elementos más de juicio. Y así ha sido.
Ésta mañana, un compañero me preguntaba contrariado, sobre el resultado de las votaciones, e instintivamente le respondí, atendiendo a las conclusiones a las que había llegado en las últimas horas.
Lo que más urgente me apremió, fue tal vez, como uno de los diversos motivos que ha podido generar cierta desmovilización en el electorado de "Unidos Podemos", el de la juventud de la gran masa social que acompaña desde el inicio de Podemos, a éste movimiento, integrador del espíritu del 15 M; tal vez derivado, por la ilusión puesta en las elecciones del 20D, y que no consiguió el destino deseado: ganar las elecciones generales.
Ésta masa social joven, tal vez entendió en aquel momento, que todo había sido un fracaso. Luego unas negociaciones tediosas para alcanzar, o bien un pacto de gobierno con PSOE y C,s. O bien, un pacto a la "valenciana", con diversos partidos integrados en la coalición que se presentó junto a Podemos. Simplemente pasaba el tiempo, y esa necesidad imperiosa por tener un cambio ansiado y anhelado, pudo servir para desmovilizar a mucha gente.
Pasaron los meses (y sigo desgranando...), se inició una nueva campaña electoral. Previo a ella, surgió como una nueva vela de esperanza, lo que mucha gente demandaba después de los resultados del 20D; una convergencia con IU. Todo un nuevo impulso, para un nuevo tiempo que se avecinaba; pero no debemos olvidar, que dentro de ambas organizaciones, se pusieron obstáculos al citado proceso y, que todavía siguen.
El proceso del que hablamos ahora, ya había sido definitorio en sus tesis, por parte de Manolo Monereo. Apareciendo también, la figura de Julio Anguita, para apoyar públicamente éste proceso de convergencia.
INCISO:
Mi postura sobre la Unidad Popular, está bien clara. Es necesario un proceso de integración de los movimientos de izquierda de éste país, para crear, y no por gusto, una verdadera opción que pueda desbancar las políticas neoliberales que han destrozado, desde el corazón de Europa (Alemania), todas las políticas sociales, luchadas y conseguidas durante muchos años, y que ahora, son pasto de la más grande locura capitalista que se haya podido concebir en la Europa moderna, con frentes racistas, xenófobos y de ultraderecha rancia.
El citado proceso, que sí se realizó en la España de Manuel Fraga, ministro durante la dictadura de Franco, en el año 1989. Trasladó a diferentes partidos políticos, integrados en la democracia cristiana española: Alianza Popular, Centro Democrático y Social, Partido Demócrata Popular, Unión Liberal, Unió Valenciana, además de asociarse con: Unión del Pueblo Navarro, Partido Aragonés o Centro Canario Nacionalista, Extremadura Unida, ha saber unificarse para tener un entorno ideológico, basado en políticas neoliberales, fuerte.
Bueno, pues parecer ser, que a la izquierda de éste país, le cuesta entender esta realidad. Y yo no soy amigo de políticas basados en bloques. FIN DEL INCISO.
Volviendo a los posibles motivos, de la fuerte abstención sufrida durante el pasado proceso electoral, aparte de esa misma desmovilización ya comentada por las inmediateces de las necesidades. Tenemos que hacer mención también, a un discurso, que ha podido dejar relegado a un segundo puesto, el discurso de la gente, de los de arriba y abajo, la transversalidad, la politización (necesaria) de los órganos.
No hemos de olvidar, el ataque sufrido con el tema de Cataluña, Venezuela. El voto del miedo impuesto desde sectores del PP, PSOE y C,s., contra la alternativa de Unidos Podemos, y que éste, quizás, no haya sabido responder con la suficiente contundencia, a aquellos desmedidos ataques.
Todos aquellos que atacaban a UP, sencillamente, son la casta que no quieren perder sus privilegios.
Las encuestas, que daban a UP, unos resultados tan brillantes, también han podido servir como desmovilización, al pensar la gente, que todo estaba hecho.
Tampoco debemos olvidar, que es verano, y mucha gente, amparada en el anterior motivo, también fue sumando conceptos, para no ir a votar el pasado domingo.
Hablar, como algunos se lanzan a hablar, de que Pablo Iglesias, debería dimitir tras el resultado electoral, también es aventurado: ni Rajoy, ni Aznar, ni Sánchez, ni Rivera, ni González, llegaron al poder en la primera elección a la que se presentaron. ¿Deberían haber dimitido todos en su momento?
No lo se.
Pero para finalizar, y aún reconociendo con tristeza, pero con deportividad democrática, que ha vuelto a ser el PP, el ganador de las elecciones. No entiendo, como éste país, ha dado su confianza (pues el voto es eso, votar confianza en un proyecto), a un partido, que cada día hace aguas por todos lados, con los asuntos de corrupción: los de atrás, los pendientes y, los que están por salir. El domingo noche, durante la celebración de la victoria del PP en el balcón de la primera planta de su sede de la C/ Génova, pensé, las obras en esa planta, fueron pagadas con dinero negro; lo ha dicho un juez, que también han definido en diferentes autos, que consideran al PP, una organización criminal.
No entiendo a éste país, que sufren recortes en prestaciones, pensiones, dependencias, sanidad, educación. Que ven como los más poderosos siguen pisándolos como cucarachas, y muestran el miedo más apabullante. Que no llegan a fin de mes, sus hijos han de emigrar, y les da igual.
Ministros que utilizan las cloacas del estado, para sus propios intereses barriobajeros, donde sus actuaciones, nos hacen recordar las herramientas de la mafia siciliana, para favorecer a sus amigos y a sus intereses personales ¿Dónde estamos?
Que en regiones como la de Murcia, donde hemos sido para ellos simplemente unos "don nadie", porque seguimos siendo, tras 40 años de democracia, una de la regiones más pobres de Europa, todavía se le lleva al señorito la caja de melocotones sudados en el campo, para que se los coma con vino, o los tire.
Donde siguen trabajando las mujeres y los hombres, en los almacenes de fruta, jornadas de trabajo como en China, con precios como en China, pero con impuestos de Europa.
Miedo, miedo y más miedo. Pero una cosa, sí se que queda, el pavor que tuvo durante unas horas (porque se les notaba en la cara), toda la casta, que se pensó por un momento habían perdido todos sus privilegios. Ya puede respirar Europa. Ya puede respirar la CEOE, pues hoy ha vuelto a insistir su presidente, "urge continuar con la medidas de ajuste emprendidas...".
El proceso se ha iniciado. La gente de la calle, la que luchó por conseguir (y que no le regalaron) sus derechos, sabe, que cada vez, está más cerca el cambio. Hemos subido un peldaño muy difícil, pues nadie nos dijo que era fácil. Ya queda menos a cada día que pasa.
SÍ SE PUEDE.

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