Sigo sin llegar a entender todavía, como en un país como este, de emigrantes, de trabajadores, de personas que cada día les cuesta llegar más a final de mes; es más, diría que hasta al final del día.
Que hemos permitido nos rebajen nuestros derechos duramente represaliados en otro tiempo. Pero que de repente y, utilizando la "medicina del sueño". Han logrado adormecer a millones de ciudadanos.
El ciudadano, es el poblador de la urbe, de la ciudad, de los pueblos, de los barrios; es sencillamente, ese hijo de vecino que vemos con mala cara cada mañana al madrugar frente al espejo.
Que hemos permitido nos rebajen nuestros derechos duramente represaliados en otro tiempo. Pero que de repente y, utilizando la "medicina del sueño". Han logrado adormecer a millones de ciudadanos.
El ciudadano, es el poblador de la urbe, de la ciudad, de los pueblos, de los barrios; es sencillamente, ese hijo de vecino que vemos con mala cara cada mañana al madrugar frente al espejo.
Ese ciudadano, ha logrado adormecer su propia personalidad, amparados los miedos que aquellos que dirigen este teatro de libélulas, han inyectado en su aburrida cara de las seis de la mañana.
¿Qué han hecho con nosotros?
¿Qué han hecho con nosotros?
Todos los días, me lo pregunto infinidad de veces, porque es triste observar, como a las personas que transitamos todos los días las calles, sencillamente, respiramos ese aire, que nos dejan respirar. Comemos, esos alimentos, que nos dejan comer. Simplemente, pedimos permiso para poder vivir. Y vivir, es el único regalo que hemos recibido en esta vida pero, lleva fecha de caducidad, para todos.
Sencillamente, no podemos dejar de luchar.
Los animales, luchan para defenderse de sus depredadores, para cuidar a sus crías, para alimentarse.
Nosotros, los seres racionales por indecencia divina. Tenemos que luchar, simplemente por respirar.
Unámonos pues, y respiremos. Abramos la ventana de la libertad.
Hace ya algún tiempo, después de andar desesperado sin saber qué camino tomar en el infinito mundo de las ideas. Surgió como de la nada (como de donde casi siempre suelen salir las cosas que piden un cambio) un algo dentro de mí que me hizo entender que no podía seguir siendo un espectador más, de todo este conglomerado de situaciones estrambóticas, de chistes "telediarenses", de vergüenzas y de sinvergüenzas que campan por sus fueros con el aplauso caustico de sus fieles. Una verdadera procesión de chorizos, mangantes, banqueros, ministros, ex de todo y para todos.
Cuando uno, que simplemente, es un trabajador más de este país, que madruga todos los días para poder llegar a fin de mes. Paga sus impuestos. Le mantienen congelado su salario desde hace cuatro años y los que me quedan. Que lucha desde su puesto de delegado de personal para conseguir mejoras en las condiciones de los trabajadores. Que se manifiesta en huelgas generales. Que marcha en apoyo a otros colectivos como los de Ayuda domiciliaria en Murcia, Universidad, limpiadoras y demás sectores, víctimas del canibalismo de nuestros dirigentes por querer enriquecer más sus bolsillos, con el amparo de la administración, que no, vela por los intereses de los ciudadanos; sino, de las empresas. Porque seguramente, alguno de esos políticos, se estará preparando su salida.
Cuando observo, que los bancos ECHAN, a los pobres ciudadanos que se encuentran en situación laboral precaria, después de saber las cifras donde se barajan la cantidad de familias donde más de uno, o todos sus componentes están en paro.
Cuando miro a esos "señores" con corbata y maletín que están vendiendo su alma al diablo, con tal de no ir a la cárcel. Cuando han procurado un rescate bancario, que estamos pagando los ciudadanos de este país (eso sí, unos más que otros).
Me da vergüenza, ver como a la gente joven la obligan a marchar al extranjero a trabajar, cuando se les ha formado aquí.
¿Debo parar aquí?
Sí, creo que sí. Seguiré ampliando mis comentarios que espero sirvan, para que sientas la misma rabia, que siento al contemplar sus "telediarios".
SALUD Y REVOLUCIÓN.
Hace ya algún tiempo, después de andar desesperado sin saber qué camino tomar en el infinito mundo de las ideas. Surgió como de la nada (como de donde casi siempre suelen salir las cosas que piden un cambio) un algo dentro de mí que me hizo entender que no podía seguir siendo un espectador más, de todo este conglomerado de situaciones estrambóticas, de chistes "telediarenses", de vergüenzas y de sinvergüenzas que campan por sus fueros con el aplauso caustico de sus fieles. Una verdadera procesión de chorizos, mangantes, banqueros, ministros, ex de todo y para todos.
Cuando uno, que simplemente, es un trabajador más de este país, que madruga todos los días para poder llegar a fin de mes. Paga sus impuestos. Le mantienen congelado su salario desde hace cuatro años y los que me quedan. Que lucha desde su puesto de delegado de personal para conseguir mejoras en las condiciones de los trabajadores. Que se manifiesta en huelgas generales. Que marcha en apoyo a otros colectivos como los de Ayuda domiciliaria en Murcia, Universidad, limpiadoras y demás sectores, víctimas del canibalismo de nuestros dirigentes por querer enriquecer más sus bolsillos, con el amparo de la administración, que no, vela por los intereses de los ciudadanos; sino, de las empresas. Porque seguramente, alguno de esos políticos, se estará preparando su salida.
Cuando observo, que los bancos ECHAN, a los pobres ciudadanos que se encuentran en situación laboral precaria, después de saber las cifras donde se barajan la cantidad de familias donde más de uno, o todos sus componentes están en paro.
Cuando miro a esos "señores" con corbata y maletín que están vendiendo su alma al diablo, con tal de no ir a la cárcel. Cuando han procurado un rescate bancario, que estamos pagando los ciudadanos de este país (eso sí, unos más que otros).
Me da vergüenza, ver como a la gente joven la obligan a marchar al extranjero a trabajar, cuando se les ha formado aquí.
¿Debo parar aquí?
Sí, creo que sí. Seguiré ampliando mis comentarios que espero sirvan, para que sientas la misma rabia, que siento al contemplar sus "telediarios".
SALUD Y REVOLUCIÓN.
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